¿Y mi futuro… de a cuánto?

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B_R_qk-UQAAIn6FLa próxima semana, en Adís Abeba, Etiopia, se llevará a cabo el Foro Sobre Financiamiento del Desarrollo (FFD). Si bien el evento no goza de mucha cobertura por parte de los medios mexicanos, las negociaciones por celebrarse tendrán repercusiones y mostrarán el interés (o la falta del mismo) de nuestros gobernantes en adoptar medidas ambiciosas durante la próxima Asamblea General de la ONU este mes de Septiembre.

¿Será prioritario para nuestros gobernantes mejorar el acceso a servicios de salud, de educación, terminar con la pobreza extrema, desarrollar democracias más participativas y en fin de cuentas reducir las inequidades? En la discursiva sin duda, en los hechos… mucho ruido pocas nueces.

Se le atribuye la siguiente reflexión a Einstein “Si buscas resultados distintos haz las cosas diferentes”. Una idea fácil de entender para un niño de kínder. Sin embargo seguimos, tercos que somos, haciendo lo mismo desde hace décadas dejándonos sorprender una y otra vez por el fracaso resultante. Generación tras generación fracasamos en construir sociedades más equitativas en las que el fuerte protege al débil en vez de explotarlo.

No tienen que creerme pero como explicar que en los últimos 30 años la desigualdad haya aumentado y México sea de los mejores alumnos en la materia. El concepto de progreso es muy relativo cuando el poder adquisitivo ha disminuido un 73% entre 1976 y 2014. Mientras hay trabajadores que no ganan siquiera lo suficiente para comprar la canasta básica, el 1% más adinerado concentra casi la mitad de la riqueza nacional. Otro dato revelador: el 10% de los trabajadores mexicanos mejor pagados gana 30.5 veces más que el 10% menos remunerado. Esta cifra cae a apenas a cinco veces en el caso de países como Finlandia, modelo de bienestar social al que México no parece aspirar.

En este blog intentamos sensibilizar sobre la oportunidad única que representan los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS), para México y nuestro planeta en general. La pregunta que se planteará a los mandatarios la próxima semana se puede resumir en: ¿Nuestro legado a las siguientes generaciones serán los problemas que no tuvimos el valor de enfrentar o, al contrario, el esbozo de un camino hacia una sociedad más justa y un planeta todavía respirable?

Claro, apostar por un futuro a 15 años cuando el presente es aterrador, parece más un acto de fe que de pragmatismo. Dicho de otra manera, la Asamblea General de la ONU puede ser un espacio para tratar lo inmediato y mandar al traspatio los ODS.

Sin duda sería un error (uno más) postergar decisiones transcendentales para el futuro y empeñarse a pequeños compromisos, arreglos de poca monta para “enderezar” el ahora. A falta de voluntad política de los mandos y más grave, la falta de conciencia de la “opinión pública”, el mismo planeta nos manda señales de que hasta aquí llegamos. Nuestra tierra seguirá adelante, quizás con cambios lo suficientemente radicales como para borrarnos del mapa pero al menos tiene la consideración de avisarnos de vez en cuando.

De seguir de ciegos por el mundo, todo indica que el clima global seguirá calentándose con consecuencias incalculables. La población costera (la mayoría de la Humanidad) puede ir haciendo planes de mudanza para sus retoños. Los éxodos serán cada vez más frecuentes al igual que los conflictos que generan. ¿Ustedes compartirán su vivienda con refugiados climáticos del puerto de Acapulco o de Lázaro Cárdenas?

La realidad es que no podemos seguir postergando nuestra responsabilidad individual y colectiva acerca de lo que hacemos al prójimo y al mundo que dejaremos a nuestros hijos y nietos. Es tiempo para re imaginar el futuro y la Conferencia Internacional de Adís Abeba es una primera etapa al asignar recursos para un desarrollo común, en el que “el interés general prime sobre el interés particular y el reparto justo de las riquezas creadas por el mundo del trabajo, sobre el poder del dinero”, cómo señala el resistente francés Stephane Hessel en su libro ¡Indígnate!, el cual termina con el leitmotiv:

CREAR ES RESISTIR.

RESISTIR ES CREAR.

 

Nicolás Villa

Acción/2015

@3MonosInforman

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